Mostrando entradas con la etiqueta Svetlana Alexiévich. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Svetlana Alexiévich. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de octubre de 2016

"Los últimos testigos. Los niños de la Segunda Guerra Mundial" de Svetlana Alexiévich

Título: Los últimos testigos. Los niños de la Segunda Guerra Mundial.
Autor: Svetlana Alexiévich
Editorial:
Debate
Págs.:
368
Temas:
No Ficción, Ensayo
Formato:
Electrónico


Sinopsis:
La Segunda Guerra Mundial dejó casi trece millones de niños muertos y, en 1945, solo en Bielorrusia, vivían en los orfanatos unos veintisiete mil huérfanos, resultado de la devastación producida por la guerra en la población de ese país. A finales de los años ochenta la Premio Nobel Svetlana Alexiévich entrevistó a aquellos huérfanos y compuso con sus testimonios un emocionante relato de una de las mayores tragedias de la historia.

Esta obra maestra inédita constituye un retrato personal y profundamente conmovedor del conflicto en el que la propia autora no interviene más allá del prólogo: son sus protagonistas los que hablan conformando con sus palabras una especie de memoria coral de la guerra, original, auténtica y fascinante.

«[...] por su escritura polifónica, que es un monumento al valor y al sufrimiento en nuestro tiempo.», palabras del Jurado de la Academia Sueca al otorgar a la autora el Premio Nobel de Literatura 2015.

«Me dedico a la historia omitida, las huellas imperceptibles de nuestro paso por la tierra y por el tiempo. Recojo la cotidianidad de los sentimientos, los pensamientos y las palabras. Intento captar la vida cotidiana del alma.»
Svetlana Alexiévich

Mi impresión:
Este es el quinto libro que leo de Svetlana Alexievich y nunca me deja de sorprender. Sus crónicas son muy humanas, las historias se palpan, se viven.

La Segunda Guerra Mundial fue una tragedia en todo sentido, tanto para vencedores como para vencidos. Nadie gana, todos pierden. La mayoría sabemos un poco mas o menos que sucedió en esa gran contienda, pero la autora nos muestra el lado oculto o desconocido: las víctimas de la Gran Guerra (como la llaman los exsoviéticos). 

En este libro, el tema son los niños que nacieron antes, durante y después de dicho acontecimiento y, para ello, la autora entrevistó a aquellos huérfanos   para que cuenten su historia, su vivencia de la guerra. Algunos quedaron huérfanos de padre o madre o de ambos, otros consiguieron sobrevivir junto a sus familias o lo que quedaron de ellas. Las historias que salen a la luz son  algo imposible de imaginar.

Svetlana Alexievich escribe el prólogo, pero después deja que los otros hablen y cuenten. Les da voz a los sin voz. Es un perfecto coro de voces para captar lo que sucedió en ese momento. Fascinante.

Las crónicas de la autora, tanto de este como de los otros títulos, son impecables. Leés y querés seguir leyendo. Ya no leés, terminás devorando para saber más.

Impecable libro sobre un pasado reciente de la historia de la humanidad. No es una novela, pero te mantiene en vilo con cada testimonio que pasa.

Consejo: EXCELENTE! 

viernes, 29 de abril de 2016

"Los muchachos de zinc. Voces soviéticas de la guerra de Afganistán" de Svetlana Alexiévich

Título: Los muchachos de zinc. Voces soviéticas de la guerra de Afganistán
Título original: Zinky Boys
Autor:
Svetlana Alexiévich
Editorial:
Debate
Págs.:
336
Temas:
No Ficción, Ensayo
Formato:
Electrónico

Sinopsis:
Entre 1979 y 1989 un millón de tropas soviéticas combatieron en una guerra devastadora en Afganistán que provocó más de 50.000 bajas y acabó con la juventud y la humanidad de varias decenas de miles de soldados más. Los muertos soviéticos volvían a casa en ataúdes de zinc sellados mientras el estado no reconocía ni la mera existencia del conflicto.

Los muchachos de zinc generó una inmensa polémica y mucha indignación cuando fue publicada originalmente en la URSS: las críticas acusaron a su autora de haber escrito un «texto fantasioso lleno de injurias» y de ser parte de «un coro histérico de ataques malignos». En el libro, Svetlana Alexiévich presenta el testimonio cándido y emocionante de los oficiales y los soldados rasos, de las enfermeras y las prostitutas, las madres, los hijos y las hijas que describen la guerra y sus duraderos efectos. El resultado es una historia turbadora por su brutalidad y reveladora en su parecido a la experiencia estadounidense en Vietnam y más tarde en Irak y el mismo Afganistán.

Svetlana Alexievich expone la verdad de la guerra afgano-soviética: la belleza del país y los brutales abusos del ejército, las muertes y las mutilaciones, la profusión de productos occidentales, las vidas humilladas y destrozadas de los veteranos. Los muchachos de zinc ofrece una perspectiva única, desgarradora e inolvidable sobre la realidad de la guerra.

Mi impresión:
Nuevamente, Svetlana Alexiévich les da voz a los sin voz, pero esta vez con la guerra de Afganistán. Guerra bastante inexplicable para algunos, casi equiparable a la guerra de Vietnam.


La autora, cuya obra es mostrarnos a hombres y mujeres antes y después de la caída de la URSS, apunta a otro momento dramático y controvertido de la historia de dicho país: mucha gente no estaba enterada de que había un conflicto bélico, el gobierno lo negaba sistemáticamente y a los que enviaban les mentían para poder llevarlos. Un manejo horroroso en todo sentido.


Svetlana Alexiévich aplica a toda su obra el nuevo género de escritura polifónica o novela colectiva o coro épico. En cuanto a los textos, que están medio camino entre la literatura y el periodismo, usa la técnica del collage donde yuxtapone los testimonios para acercarse lo más posible a la sustancia humana de los acontecimientos. Para lograr esto, se dedicó a viajar casi toda la exURSS y a entrevistar a muchísima gente y así poder llevar adelante su obra.


Este título que estamos comentando hoy no es la excepción: entrevistas a madres, miembros de las fuerzas armadas de diversos rangos, personal civil, médicos, enfermeras, etc. para dejarnos bien en claro la cruda, violenta y humillante realidad de la guerra afgano-soviética.


Los muchachos de zinc causó un gran revuelo cuando se público en el año 1990, incluso la escritora fue llevada a juicio (esto último esta relatado hacia el final del libro) bajo el cargo de difamación por parte de dos entrevistados. La realidad era que todavia los comunistas no querían que siguiera adelante ni que tuviese éxito. Aún hoy, hay libros de la autora que siguen prohibidos en Bielorrusia, su país natal.


Consejo: Imperdible. Historia de un pasado muy reciente.

viernes, 26 de febrero de 2016

"El fin del «Homo sovieticus»" de Svetlana Aleksiévich

Título: El fin del «Homo sovieticus»
Autor:
Svetlana Aleksiévich
Editorial:
Acantilado
Págs.:
656
Temas:
No Ficción, Crónicas
Formato:
Impreso


Sinopsis:
Con la sola ayuda de una grabadora y una pluma, Svetlana Aleksiévich se empeña en mantener viva la memoria de la tragedia que fue la URSS, en narrar las microhistorias de una gran utopía. «El comunismo se propuso la insensatez de transformar al hombre “antiguo”, al viejo Adán. Y lo consiguió […]. En setenta y pocos años, el laboratorio del marxismo-leninismo creó un singular tipo de hombre: el Homo sovieticus», condenado a desaparecer con la implosión de la URSS. En este magnífico réquiem, la autora reinventa una forma literaria polifónica muy singular que le permite dar voz a cientos de damnificados: a los humillados y a los ofendidos, a madres deportadas con sus hijos, a estalinistas irredentos a pesar del Gulag, a entusiastas de la perestroika anonadados ante el triunfo del capitalismo, a ciudadanos que plantan cara a la instauración de nuevas dictaduras… Un texto extraordinario por su sencillez, que describe de un modo conmovedor la sobrecogedora condición humana. 

Mi impresión
En un viaje conseguí este libro, el cual no tenía visto al buscar las obras de esta escritora. Este es el tercer libro que leo y son pocas las veces que me ha pasado de que me guste tanto un escritor de no ficción, un escritor de realidades muy duras.

Alexiévich nos describe o nos hace contar por testigos, sobrevivientes, como quieran llamarlos, lo que resultó después de 70 años de comunismo. Quisieron transformar al hombre para luego terminar cayendo como un régimen totalmente inviable para unos y muy bueno para otros.  Deportaciones, guerras sin sentido, odios entre etnias después de vivir como soviéticos, encarcelamientos inhumanos, exilios, todo un coro de voces de la mano de Alexiévich.

Partiendo desde la famosa Perestroika de Gorbachov y llegando hasta Putin, los testimonios a favor y en contra son sencillamente increíbles. Todavía existen partidarios de Stalin, aún sabiendo lo del Gulag y lo de los crímenes, gente partidaria de Putin y en contra también, gente que odia a Gorbachov y ama a Yeltsin y viceversa. 

La exURSS fue un país muy grande y muy diverso en opiniones, religiones. No había Dios (dejando de lado la religión sea cual sea), habia que creer en el comunismo. El Estado era el todo, pero así los dejó: sin nada. En cuanto cayó el régimen, hubo que empezar a creer en otra cosa. El caos fue enorme.

Es fantástico lo que hace esta escritora con los testimonios que recoge, manteniendo viva la imagen de lo que fue la URSS y es ahora Rusia. Guste o no, forma parte de la historia mundial reciente.

Consejo: Aconsejo leerlo sin dudas.

sábado, 23 de enero de 2016

"La guerra no tiene rostro de mujer" de Svetlana Alexiévich

Título: La guerra no tiene rostro de mujer
Autor:
Svetlana Alexiévich
Editorial: Debate

Págs.:
365
Temas:
No Ficción, Ensayo
Formato:
Impreso


Sinopsis:
PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2015 - Casi un millón de mujeres combatió en las filas del Ejército Rojo durante la segunda guerra mundial, pero su historia nunca ha sido contada. Este libro reúne los recuerdos de cientos de ellas, mujeres que fueron francotiradoras, condujeron tanques o trabajaron en hospitales de campaña. Su historia no es una historia de la guerra, ni de los combates, es la historia de hombres y mujeres en guerra.

¿Qué les ocurrió? ¿Cómo les transformó? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era aprender a matar? Estas mujeres, la mayoría por primera vez en sus vidas, cuentan la parte no heroica de la guerra, a menudo ausente de los relatos de los veteranos. Hablan de la suciedad y del frío, del hambre y de la violencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la muerte. Alexiévich deja que sus voces resuenen en este libro estremecedor, que pudo reescribir en 2002 para introducir los fragmentos tachados por la censura y material que no se había atrevido a usar en la primera versión.

Mi impresión:
Este segundo libro de esta escritora me volvió a sorprender gratamente al igual que el anterior (ver post "Voces de Chernóbil").

El premio de la academia sueca le fue otorgado a la autora por mostrar un coro de voces que muestran el sufrimiento y el coraje de nuestro siglo. Sin ser una experta en letras, creo que este premio fue bien acertado.

Con este libro, la autora fue censurada oportunamente en la exUrss, diciéndole que mostraba a las mujeres como animales... Nada más lejos de la realidad. Muestra un coro (y si, un gran coro) de voces femeninas que cuentan lo que les pasó antes, durante y después de la guerra. Alexievich comenta que cuando se decidió a investigar y a entrevistar sobre este tema, se fué corriendo la noticia y le llovían cartas de todos lados de ese gran país que fue la exURSS. Mujeres que querian hablarle sobre lo que habían vivido o mujeres que no querían hablar, pero le escribían igual.

Estos relatos son tan vívidos, desgarradores, sufridos... Ser llamadas a filas o presentarse espontáneamente a defender la patria. Mujeres muy jóvenes (casi adolescentes) o no tanto participando como francotiradoras, enfermeras, conductoras de tanque, partisanas... Conviviendo con la muerte, el frio, el cansancio, la suciedad... y intentando sobrevivir hasta el día de la Victoria.

Lo que no deja de ser sorprendente tanto de este libro como del anterior, es el alto grado de patriotismo de todos los habitantes de la exURSS. No se discutían las órdenes, había que ir y defender el territorio de los alemanes como sea. Y a veces casi sin nada.

Gracias a esta premiación, descubrí a esta escritora. Ahora espero que Uds. también la descubran. Puede ser interesante para algunos o no, pero no debemos olvidar que Alexievich cuenta hechos de la historia del siglo XX, no tan lejana por cierto. 

Consejo: Hay que leerlo.

lunes, 9 de noviembre de 2015

"Voces de Chernóbil. Crónica del futuro." de Svetlana Alexiévich

Título: Voces de Chernóbil. Crónica del futuro
Autor:
Svetlana Alexiévich
Editorial:
Penguin Randon House (DeBolsillo)
Págs.:
352
Temas:
No Ficción, Ensayo
Formato:
Electrónico
 

Sinopsis:
PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2015 - La escritora bielorrusa da voz a aquellas personas que sobrevivieron al desastre de Chernóbil y que fueron silenciadas y olvidadas por su propio gobierno. Este libro les da la oportunidad de contar su historia. Chernóbil, 1986.

«Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.» Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte.

Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis. «[...] por su escritura polifónica, que es un monumento al valor y al sufrimiento en nuestro tiempo.» Jurado de la Academia Sueca al otorgar a la autora el Premio Nobel de Literatura 2015.

La crítica ha dicho...«Alexiévich describe de manera muy elocuente la incompetencia, el heroísmo y el dolor: mediante los monólogos de sus entrevistados crea una historia que el lector, por muy distante que esté de los acontecimientos, será capaz de palpar.» The Daily Telegraph «Terribles y grotescas, las historias se consolidan página tras página como los radionúclidos instalados en los cuerpos de los supervivientes.» The New York Times «En sus libros es capaz de rescatar lo que quedó bajo los escombros de la historia para escribir con ello una crónica del futuro.» Carmen G. de la Cueva, Ahora.

Mi impresión:
No sé que decir sobre este libro... Se me cruzan tantas cosas por la cabeza... Empezaría por TREMENDO... Es así como lo pensé al finalizarlo. INCREIBLE es otro buen adjetivo.

Como se ha dicho, la autora ha creado un nuevo estilo en la literatura: la de un coro de voces que cuentan, voces de todo tipo, voces que quedaron, voces que sobrevivieron o intentan sobrevivir, voces que todavia se preguntan que pasó, porqué pasó...

Este libro no trata de lo que sucedió esa fatídica noche del 26 de abril de 1986 en la Unión Soviética (hoy Ucrania) en lo que sería y es el accidente nuclear más grave en la historia de la humanidad (la radiacion fue 500 veces más potente que la bomba atómica en Hiroshima), trata de la personas y del futuro.

Después del accidente, se estima que 800.000 personas de todas partes de la ex Unión Sovietica fueron citadas para mitigar los efectos de la explosión. Soldados, mineros, bomberos, civiles trabajaron a destajo y sin las protecciones adecuadas para contener la situación. 

Recordemos que estamos en plena Glásnost y Perestroika que impulsaba el recién llegado a secretario general del Partido Comunista, Mijail Gorbachov, y que era resistido por la parte conservadora del partido. 

A pesar de la apertura que se impulsaba y después del accidente, se tardó mucho tiempo en dar informacion al exterior y también al interior. Mucha gente siguió su vida normalmente sin saber que la radiación estaba en todos lados. Los sobrevivientes lo llaman el enemigo invisible, para el cual no estaban preparados. El pueblo estaba preparado para una guerra, con ejércitos, con aviones, no para esto, donde salías y el exterior estaba igual, intacto, pero envenenado. 

Las entrevistas son tremendamente claras en sus detalles. La primera entrevista es con la viuda del bombero que le dijo "Enseguida vuelvo" y cuando lo volvió a ver, era su marido, pero también era otro. Ella cuenta todo lo que vivió hasta la muerte de él (no duró más de 20 días): la degradacion del cuerpo día a día, un cuerpo que "ardía" todo el tiempo. 

Y así la autora nos despliega una serie de entrevistas a viudas de liquidadores, a niños y adolescentes, a un secretario del partido comunista local, a un fisico de la academia de Bielorrusia, a un diputado de Bielorrusia...

Y que sale a la luz? El valor del hombre soviético (había que ir sin discutir al lugar y ayudar), la ingenuidad e infantilismo de la sociedad soviética (en donde esperaban que el gobierno central fuese a ayudar), la corrupcion del partido comunista (todos se cuidaban y esperaban las directivas de mas arriba y sin discutir también porque lo que contaba eran los ascensos y si no había que informar del accidente se hacía), las amenazas a los que querían informar (por ejemplo al fisico bielorruso), toda una radiografía de un sistema político que estaba en pleno proceso de caída, pero a costa de gente inocente y frente a un enemigo desconocido: la radiación.

Este libro se escribió en el año 2005, a 9 años del accidente, donde los entrevistados rememoran todo lo que suced y lo que les suceda ellos mismos.

En estas páginas, hay una parte importante de la historia de la humanidad. Y tal como dice el título es una crónica del futuro.

Consejo: Imperdible. Excelente.